Marketing digital para cooperativas

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Marketing para cooperativas

¿Dónde está el éxito del marketing digital para cooperativas? Vamos a intentar describir todos los aspectos de esta herramienta de gestión y promoción que ayudarán a los emprendedores y trabajadores del sector cooperativo. El objetivo no es solo promocionar este modelo de negocio, sino darles a estas empresas la relevancia que merecen. Al fin y al cabo, se trata de un modelo empresarial sostenible, basado en la justicia social y muy comprometido con los derechos del consumidor. Por esta razón, el gran tejido cooperativo en España debería alcanzar el estatus del que gozan las sociedades anónimas y limitadas. Los propios cooperativistas son conscientes de esta desventaja respecto a las empresas de capital tradicional, y por ello apuestan cada vez más por estas herramientas empresariales.

Desde el primer contacto con el cliente hasta la compra, ocurren una serie de eventos que son medibles por un equipo de marketing. Además, hoy en día tendrás una gran cantidad de herramientas tecnológicas que te ayudarán a optimizar tu plan de marketing en tiempo real. De esta manera notarás cómo rentabilizas tu inversión y tienes siempre las riendas de tu plan de marketing.

Marketing offline para cooperativas

Hoy en día no estar en internet es un gran error, pero sin embargo, no debemos menospreciar el marketing offline. Estas son las campañas que utilizan canales que no están conectados, es decir, los medios tradicionales. Encontramos en este ámbito cartelería, octavillas, televisión, radio, prensa o revistas especializadas. A día de hoy siguen siendo medios que permiten sobre todo una segmentación muy específica. Como ejemplo práctico podríamos pensar en un anuncio de cooperativas que apareciera en una revista para personas concienciadas sobre el medioambiente. ¿No piensas que estaría dirigido a un público muy cercano al producto?

En estas clases de tareas, el marketing offline sigue siendo un referente indiscutible, ya que nos permitirá, por un lado, hablar para un público muy amplio como en el caso de las radios locales. Por otro lado, como en el ejemplo anterior, nos dará acceso a grupos muy concretos de la población que quizás son potenciales clientes.

Marketing online para cooperativas

Si en el apartado anterior hemos remarcado la importancia del marketing offline, ahora es momento de conectarnos a la red. El marketing online es la herramienta que permite a cualquiera desde casa hacerse un hueco en sectores importantísimos de la economía. Este elemento ha permitido a millones de emprendedores desde casa empezar vendiendo sus productos o servicios y también ayudará a las cooperativas.

Anteriormente señalábamos la importancia de la segmentación en el marketing tradicional, pero en el digital esta pasa a otro nivel. Hablamos no solo de grupos de consumidores planos y lisos, sino de datos que podemos recopilar en tiempo real de cada medio y red social. Podemos bucear en estas redes para encontrar el consumidor medio al que nos dirigimos, sus gustos, su edad, su formación… Existe un mundo de datos ahí fuera que podemos recopilar. Una vez que tengamos estas coordenadas, nuestros disparos mercadotécnicos serán más certeros.

Comunicación para cooperativas

Comunicar lo es todo en la época de la comunicación. Estamos conectados a más medios que nunca y nuestro perfil es un fiel reflejo de nuestra identidad. Si no ofreces algo diferente o no actualizas tu imagen, pasará desapercibida. Imagina la comunicación como una calle en la que tu marca está sentada en un banco mientras otra está haciendo malabares. Mediante la comunicación buscamos que ese grupo que observa atento al malabarista de la competencia, se acerque a nosotros para vernos ejecutar un truco de magia.

Todo esto no es solo disfraces y fuegos artificiales, sino que depende de un plan sólido en el que hay que ser honesto. Tenemos que saber cómo es nuestra marca y también definir de manera realista cómo querríamos que fuera. Algunas veces es posible cambiar la percepción del cliente si la imagen comunicativa es mala. En otros casos podemos crear una imagen donde antes no había nada porque no nos conocían.

Por este motivo, muchas empresas poseen un gabinete de prensa y se enfocan mucho en transmitir a sus clientes y potenciales socios. Transmiten sobre todo su actividad, su enfoque empresarial y, sobre todo, dan la cara si surge un problema. Las crisis en las empresas hay que afrontarlas con comunicación y relaciones públicas. En este aspecto el sector empresarial local aún tiene mucho que hacer, por lo que es la oportunidad de las cooperativas de colocarse a la vanguardia.

Publicidad para cooperativas

La publicidad en las cooperativas ha sido a menudo una cuestión que se ha reservado a un segundo plano. Debido al aspecto social y de ahorro que subyace a la naturaleza de estas empresas, a menudo la publicidad parecía que no encajaba con estos fines. Esta idea está cambiando radicalmente, ya que para que los valores cooperativos lleguen a la población, es necesaria una tarea comunicativa muy intensa en los principales medios disponibles.

No solo es necesaria esta tarea para promover el sector en sí, sino los productos que nacen de este sistema. Las cooperativas de crédito, de consumidores, de ganaderos o de agricultores deben poder competir de manera justa también en el terreno de la comunicación. De esta manera, cuanta más cuota de mercado acumulen estas empresas, mayor estará avanzando la sociedad hacia la igualdad y la solidaridad.

Muchos consumidores se guían, además, por sus principios a la hora de comprar. Por este motivo, son muy cautelosos a la hora de elegir marcas y productos que puedan ir en contra de sus creencias. Ya sea en el sector de los alimentos procesados, altos en grasas, o que puedan implicar maltrato animal. En todos estos casos el cliente final evalúa en el supermercado las opciones disponibles y se decanta por la más ética que conoce. Pensamos que con la promoción adecuada, muchos más consumidores pondrán su granito de arena eligiendo el producto cooperativo, el producto ético.

Redes sociales y cooperativas

Este grupo de consumidores comprometidos es fundamental para nuestra estrategia de penetración en el mercado. Para ello, debemos de conocerlos y saber cómo piensan. Las redes sociales son fundamentales en esta tarea, dominando Facebook, Twitter o Instagram, para conocer qué posts y fotos les parecen más interesantes. También nos permiten valorar sus estilos de vida y los motivos que utilizan en la compra.

Las redes sociales son el espejo de las personas, pero también de las marcas. Las fotos que suben las personas nos permiten saber en un momento si podríamos ser compatibles con ellos o no. Del mismo modo debe actuar una empresa cooperativa, conociendo a su público potencial y ofreciéndole contenidos que solo encuentre en su página. Si conseguimos atraer su atención durante un tiempo prolongado, podremos ir fidelizándolos. De este modo, muchas personas pasan de ser fans de una marca a ser consumidoras habituales.

Plan de marketing para cooperativas

El marketing no puede ser solo una herramienta mágica que aplicamos para vender el producto una vez que está hecho. Por ello, la visión más actual de esta ciencia social nos anima a incorporar estos conocimientos durante toda la cadena. De este modo no solo comunicamos a nuestros consumidores finales, sino también a los proveedores, a los trabajadores, a toda la sociedad. En todo el proceso se debe mantener una línea coherente y estricta que permita que los objetivos se cumplan.

La base es un plan sólido, que abarque todo el proceso y admita alteraciones. Debe de poder ser medible, para poder decidir tanto en el momento como al final si el plan ha sido exitoso. Se pueden evaluar las ventas, la puntuación que dan los consumidores a la marca, el aumento de consumidores habituales, etc.

Estos datos deben de seguir un orden coherente, ya que de lo contrario podremos aplicar las recetas de corrección inadecuadas. Un grupo de expertos o de empleados con conocimientos en esta materia debe evaluar la situación de la empresa. Observar sus procesos y sus dinámicas es fundamental para entender el propio espíritu de la empresa. En esta etapa de observación es probable que captemos rasgos que nos gustaría sustituir y otros que nos gustaría potenciar.

Tras pensar en el producto y sus características, es necesario ver quién va a consumirlo. No se trata de elegir de manera voluntaria a qué segmento queremos llegar, sino más bien a cuál podemos llegar. De lo contrario podemos estar gastando grandes cantidades en medios costosos para llegar a un público que no está interesado en nuestro producto. Las cooperativas deben especializarse y conocer bien no solo a su público tradicional, sino a otros sectores de la población que cada vez se sienten más identificados con este modelo empresarial.

Estrategias de marketing para cooperativas

Hoy en día las estrategias son casi infinitas, ya que para cada idea surgen posibles aplicaciones en diferentes campos. Además, podemos combinarlas para obtener resultados diferentes. Es cierto que hay que tener en cuenta el plan anterior para saber cuándo podemos esperar resultados. De lo contrario, podríamos centrarnos en una estrategia a largo plazo que funciona, pero abandonarla demasiado pronto.

La transformación digital es una de las principales estrategias que tenemos para pensar a largo plazo. Se trata de implementar diferentes medios que pueden ahorrarnos dinero en procesos y acercar nuestra actividad al cliente y otros grupos. Hoy en día, por ejemplo, ya no se busca solo repartir correo promocional buzón por buzón. En cambio las marcas intentan enviar correos personalizados que les permitan medir el nivel de aceptación que tienen. Pueden evaluar si abriste el correo, si lo leíste o si pinchaste en el enlace promocional.

A estas herramientas se le une la revolución del big data que nos da acceso a un nuevo universo de información muy útil para nuestras tareas mercadotécnicas. Podremos acceder a información muy importante de nuestros consumidores, agruparlos, detectar

sus rasgos más importantes, sus cambios… En el pasado muchas empresas cerraron porque no pudieron detectar a tiempo cambios en su público objetivo. Hoy en día, sin embargo, podemos entrar con solo un clic en un mundo de datos que pueden ayudar a las cooperativas a ajustar sus productos, su producción y hasta su imagen corporativa.

De este modo se disminuyen los riesgos de fracaso de un producto y se optimizan las fuerzas. Podemos incluso sondear en tiempo real la opinión de los consumidores y conocer de primera mano si les gusta el diseño del producto o si están de acuerdo con el precio. En esta línea podemos elegir fidelizar y apostar por un grupo pequeño de consumidores a los que conocemos bien. En el caso contrario, también podríamos elegir la estrategia de optar por un grupo amplio y buscar una cuota de mercado amplia. En este último caso lo más probable es que contáramos con consumidores poco fieles a la marca. Se trata de estrategias que deben de implementarse de acuerdo con la historia, la idiosincrasia y la capacidad productiva de la cooperativa.

Reputación online para cooperativas

Cualquier persona con acceso a internet puede aportar su opinión libremente, y esto puede ser un arma que puede hacer mucho daño a las cooperativas que no cuidan su reputación. Del mismo modo que nos preocupa lo que nuestros vecinos, amigos o compañeros opinan de nosotros, una cooperativa debe preocuparse por su imagen. También debe ser consciente de que la imagen y la reputación no son cosas que aparecen de la noche a la mañana. Tampoco son cuestiones que puedan maquillarse en un momento determinado.

Se trata del carácter y la personalidad de la cooperativa, que debe de reflejarse también en la web. No debemos descuidar el aspecto online porque sepamos que nuestra cooperativa es muy querida en su región. Puede darse el caso de que estemos contentándonos con caer bien a nuestra comunidad local, a pesar de que podríamos también exportar a otros países.

Para tener éxito, lo primero es trabajar y conseguir un buen producto. Pero en cuanto lo tenemos, el siguiente paso es demostrar que el producto vale, y eso también tiene que ver con la imagen. Es una lástima contar con un producto fantástico, pero que no aparece en Facebook o tiene una página web mejorable. Aquellos consumidores que aún no han visto nuestra materia prima van a pensar que lo que ofrecemos es de calidad similar a nuestra reputación, mala en este caso.

Por este motivo debemos de asegurarnos de que respondemos siempre a nuestros clientes por internet de manera constructiva. También es nuestro deber mantener actualizada nuestra actividad en redes sociales y mejorar siempre la estética de nuestros sitios online. ¡Piensa en internet como pensarías en tu tienda, fábrica o campo!