- Ante cualquier manifestación de malestar, ponte a investigar. comunidad, lo mejor investigar inmediatamente su origen, sólo así tendremos la información suficiente para detectar el tipo de solución –idealmente inmediata- que debemos entregar al consumidor molesto y a la comunidad en su conjunto ¡están esperando a ver cómo lo hacemos!
- Entrega una respuesta sólida y firme, aunque conciliadora y empática. Las redes sociales son poderosas herramientas de promoción para la nueva empresa, pero también… son muy exigentes, una vez que conocemos quien es la persona afectada, el vínculo que tiene con nuestra empresa y si existe o no, una base sólida para su malestar debemos actuar. Entregar una respuesta sólida que deje la puerta abierta para una solución definitiva y un resarcimiento si procede o ponga punto y final a un revuelo provocado por un Troll, indica al resto de la comunidad que la marca ¡está ahí y está preocupada por la satisfacción de sus clientes!
- La responsabilidad, la gran asignatura pendiente. Resulta evidente que el estallido de una crisis en el social media pone de manifiesto dos situaciones; clientes insatisfechos que no han obtenido lo que esperaban y, por lo tanto, se transforman en una oportunidad de oro para hacer las cosas bien y ganar un “influencer” o Trolls enfadadazos que buscan nuestra caída y que, encuentran en la forma en la que manejemos la situación, las razones para abandonar su lucha y sumarse a nuestra marca o…simplemente, desaparecer. Dos situaciones que se repiten y que nos llevan una y otra vez al punto exacto de las responsabilidades. Una de las grandes asignaturas pendientes de las sociedades que afecta directamente, a la atención que reciben los clientes. Si hay algo que está mal hecho, hay que resarcir al cliente de forma inmediata y pública. ¡Sólo así mantenemos la lealtad de nuestros clientes e incluso la fortalecemos!
- ¿Qué falló?, el punto exacto en el que una crisis beneficia nuestra reputación online. Cuando el cliente afectado ha sido resarcido, cuando las aguas vuelven a calmarse y todo ha pasado, es el momento en el que un gestor de comunidad profesional deberá analizar con su equipo de trabajo qué sucedió. Identificar claramente dónde estuvo el error e implementar mecanismos para prevenir errores similares en el futuro o identificarlo antes que se produzca el estallido, es visto por los clientes como un acto vinculado con la ética y los compromisos. ¡Transformar las debilidades en fortalezas, es clave para lograr la fidelidad de nuestros clientes!
- Reconocernos humanos Y por último un aspecto no menor en el que conviene hacer hincapié; consolidar una marca en el Social Media no es una labor fácil. Se produce una paradoja curiosa sobre el particular si tenemos en cuenta que éstas, las redes, son vistas como la “panacea” de los negocios. Nada más lejos de la realidad hoy, sin limitaciones y con total exposición, la clave para mantener una lealtad sostenida, en crecimiento y determinante en el crecimiento de nuestra marca, es hacer bien las cosas. ¡La social media no castiga los errores, sino la forma en la que los abordemos! Reconocernos humanos y sabedores de cuando “estamos al debe” es la mejor forma de prevenir las crisis y mantener la lealtad de nuestros clientes a pesar de ellas.
5 acciones indispensables para retener la lealtad después de una crisis
Sabemos de la importancia que, para las PYMES y microempresarios, tiene el fenómeno social, pero también sabemos que dar el salto al social media, no es una acción que las marcas realicen a la ligera.
A medida que el ciclo de maduración del entramado social se ha ido consolidando, nos hemos dado cuenta que: generar contenidos de alto impacto y promover la acción social a través de acciones tendentes a la fidelización de nuestros clientes, son sólo los pilares sobre los que se asienta la consolidación de una marca social.
Las emociones son el bien más preciado para el consumidor actual y sabemos, también, que las crisis son el gran desafío que las marcas tienen ante sí cuando optan por envolver sus logos con el polvo de estrellas del social media.
Si tenemos en cuenta lo anterior y le sumamos que, por su naturaleza, las plataformas sociales – específicamente Facebook y Twitter- se han transformado en los nuevos Call Centers del ciclo social, no es de extrañar que las marcas se muestren temerosas tras vivir una crisis expuesta y pública, por el menoscabo que éstas pueden provocar en su reputación online.
Las crisis no se pueden evitar. Tanto si se producen por fallos durante el proceso de fidelización de nuestros clientes, como si emergen de la mano de algún Troll que, carente de herramientas para igualar nuestra competitividad opta por poner en marcha una campaña de acoso y derribo, las crisis son inherentes a la exposición.
Son inevitables pero pueden prevenirse. De lo que nos tenemos que convencer, es que ha llegado el momento de hacer bien las cosas, de establecer vínculos sólidos y de poner en el mercado, bienes y servicios eficientes y de calidad. El marketing y la publicidad tienen un papel determinante en un ciclo como el actual en el que el branding personal, es el origen de cualquier marca. Prevenir las crisis en el social media, sólo es posible si dotamos a nuestro plan de empresa de estrategias que contemplen líneas de actuación ante cada situación que pueda presentarse.
Y, una vez que ha estallado, cómo mantenemos la fidelidad. Cuando estalla una crisis en las redes sociales el impacto inicial da lugar al interés del consumidor, quien observa la reacción de la marca ante el malestar manifestado por un consumidor y, supedita su lealtad por la misma, a las acciones que ponga en marcha la empresa tras un episodio critico.
Y esa es nuestra pregunta de hoy: ¿se puede mantener la lealtad tras una crisis?
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Domingo 19 de Mayo de 2013 05:39
Publicado por scuplipse
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